El nuevo sistema operativo introduce un rediseño visual con Liquid Glass y una serie de mejoras funcionales que, según la experiencia de uso, justifican el salto a pesar de las dudas iniciales. Cuando Apple lanzó iOS 26 en septiembre, adoptó una estrategia inusual: la actualización aparecía como una opción secundaria, manteniendo iOS 18 como la recomendación principal en la pantalla de actualización de software. Ahora, la compañía ha cambiado de postura, mostrando iOS 26 como la actualización prioritaria, un movimiento que demuestra su confianza en la estabilidad del nuevo sistema. La experiencia de los usuarios que han utilizado iOS 26 durante meses confirma que el rendimiento es bueno y la estabilidad de la versión 26.1 es suficiente para el uso diario. El cambio más visible es el diseño Liquid Glass, que reorganiza los menús de aplicaciones como Notas para hacerlas más intuitivas.

Para quienes no prefieren las transparencias, iOS 26.1 introdujo una opción para desactivarlas.

Más allá del diseño, la actualización trae mejoras prácticas que marcan la diferencia.

Entre ellas destaca una nueva función que gestiona las llamadas en espera, descrita como "una de las mejores novedades del iPhone en los últimos años". Otras novedades relevantes incluyen un modo de ahorro de batería mejorado, una app de Fotos reorganizada, la función AutoMix en Apple Music que fusiona canciones como un DJ, un filtro eficaz de llamadas spam y la integración de traducción en tiempo real con Apple Intelligence en mensajes y llamadas.