Pero Tim Cook, cansado de las "medias tintas", no estaba para juegos.

Ante la negativa, Cook firmó la carta él mismo y, acto seguido, firmó la salida de Forstall. Este evento vino acompañado de una reestructuración clave: Jony Ive asumió también el diseño de la interfaz de software, Craig Federighi unificó el desarrollo de iOS y macOS, y Eddy Cue se encargó de apagar los fuegos de Siri y Apple Maps. Este episodio es ahora recordado como un contraste con la gestión de salidas más recientes, demostrando un cambio en la cultura corporativa bajo el liderazgo de Cook.