Su principal desafío a corto plazo es el software del iPhone plegable, previsto para 2026. Apple llega tarde a este segmento, por lo que la presión para justificar su entrada es inmensa.

La diferenciación no solo deberá estar en el hardware, donde se espera que Apple solucione el problema del pliegue en la pantalla, sino fundamentalmente en el software. Se especula que la compañía está trabajando en una versión de iOS adaptada que podría ser una suerte de iPadOS cuando el dispositivo esté desplegado.

Sin embargo, simplemente replicar la experiencia del iPad podría ser insuficiente y arriesgarse a canibalizar ventas del iPad mini. El verdadero reto para Lemay y su equipo es crear un efecto “WOW” que no han logrado otros fabricantes, logrando una experiencia de usuario realmente nueva sin romper la simplicidad característica del iPhone. Este desafío es aún mayor dado el contexto de reestructuración y la salida de talentos clave en el área de diseño.