Con iOS 26.2, Apple aborda esta crítica directamente al incorporar un nuevo deslizador de intensidad. Al personalizar la pantalla de bloqueo, los usuarios ahora pueden ajustar el grado de transparencia del reloj, moviéndose entre un acabado casi sólido que prioriza la legibilidad y un efecto de "cristal esmerilado" más pronunciado que se integra visualmente con el fondo. Esta capacidad de ajuste milimétrico representa un paso importante en la personalización de la interfaz, permitiendo a cada usuario encontrar el equilibrio perfecto entre estética y funcionalidad. Además, la influencia de este diseño se expande a otras áreas del sistema operativo.

Un ejemplo es la aplicación nativa "Medidas", donde las burbujas del nivel han sido rediseñadas para adoptar el mismo acabado translúcido.

Este detalle sugiere que Apple planea consolidar Liquid Glass como un elemento central de su identidad visual, extendiendo su aplicación de manera progresiva para crear una experiencia más cohesiva en todo el ecosistema.