El iPhone 16 se posicionó como el teléfono más vendido del mundo, demostrando un rendimiento sólido y sostenido a lo largo del año. Sin embargo, el dato más sorprendente es la entrada del iPhone 17 Pro Max en el décimo puesto, un logro notable considerando que solo estuvo a la venta durante un par de semanas dentro del período analizado. Esto contrasta con el año anterior, cuando ningún modelo de la nueva generación logró entrar en el ranking del tercer trimestre, lo que indica una percepción de salto generacional y una fuerte demanda inicial para el iPhone 17. Otro cambio de tendencia se observó en la gama alta, donde el iPhone 16 Pro (nº 2) superó en ventas al iPhone 16 Pro Max (nº 3), posiblemente debido a la paridad de características fotográficas entre ambos modelos este año. Además, el iPhone 16e se consolidó como un éxito rotundo al alcanzar la cuarta posición, superando a toda la competencia de Android y validando la estrategia de Apple de ofrecer un modelo de entrada con diseño moderno. Por su parte, Samsung mantuvo su fuerza en la gama media con su serie Galaxy A, pero a diferencia de 2024, ningún modelo de su serie insignia Galaxy S figuró en el top 10.