Apple ha advertido que estas transacciones externas no contarán con sus protecciones habituales, como el soporte para reembolsos.

En la Unión Europea, la Ley de Mercados Digitales (DMA) ha provocado cambios aún más profundos. Con watchOS 26.2, Apple ha desactivado la sincronización automática de nuevas redes Wi-Fi entre el iPhone y el Apple Watch.

La compañía argumenta que, para cumplir con la ley, tendría que abrir esta función a dispositivos de terceros, lo que considera un riesgo para la seguridad y privacidad del usuario, prefiriendo eliminar la función por completo para todos. Además, la futura actualización iOS 26.3, ya en fase beta, introducirá el reenvío de notificaciones del iPhone a relojes inteligentes de otras marcas, otra concesión directa a las exigencias de interoperabilidad de la DMA. Estos movimientos, aunque impulsados por mandatos legales, marcan un punto de inflexión en la estrategia de Apple.