Estos cambios, impulsados por la Ley de Mercados Digitales (DMA) en la Unión Europea y la Ley de Competencia de Software Móvil (MSCA) en Japón, fuerzan una apertura sin precedentes en su ecosistema históricamente cerrado. En respuesta a la DMA, la actualización iOS 26.3 activará en Europa una función de "Reenvío de notificaciones", que permitirá a los relojes inteligentes y otros wearables de terceros recibir las alertas del iPhone directamente, mejorando la interoperabilidad con accesorios de marcas competidoras. Por su parte, para cumplir con la MSCA japonesa, Apple ha implementado en iOS 26.2 la capacidad para que los desarrolladores distribuyan sus aplicaciones a través de tiendas alternativas al App Store y utilicen sistemas de pago externos. Aunque Apple advierte que estas nuevas vías introducen riesgos de fraude y malware, ha implementado medidas de protección como un proceso de revisión básica llamado "Protocolización de apps" para detectar amenazas graves. Estos movimientos regulatorios reflejan una tendencia global que desafía el control de Apple sobre su plataforma, obligando a la compañía a flexibilizar sus políticas para fomentar la competencia.