Este material es más delgado en la zona de la bisagra para distribuir la tensión del pliegue de manera uniforme y más grueso en el resto del panel para mantener la rigidez y evitar la sensación de hundimiento. El objetivo es eliminar el pliegue perceptible tanto a la vista como al tacto, un estándar de calidad que la compañía no estaba dispuesta a sacrificar. En cuanto a su forma, maquetas basadas en filtraciones sugieren un dispositivo tipo "pasaporte", más bajo y ancho que competidores como el Samsung Galaxy Z Fold. Cerrado, sería más ancho que un iPhone 17 Pro Max, y abierto, su pantalla interna de 7.7 pulgadas adoptaría una relación de aspecto más cuadrada, heredando la filosofía de productividad del iPad. Este formato resultaría más eficiente para la multitarea con dos aplicaciones a la vez y optimizaría la visualización de video al reducir las bandas negras.

Se espera que su lanzamiento ocurra en 2026, junto a los modelos iPhone 18 Pro, con un precio que rondaría los 2,000 euros, posicionándolo como el dispositivo más premium de su catálogo.