La razón principal es que estos dispositivos ya no pueden actualizarse a versiones de sistema operativo más recientes, como iOS 15.1, que es el requisito mínimo para que la plataforma funcione correctamente. Los sistemas operativos más antiguos no solo son incapaces de soportar las nuevas funciones que WhatsApp implementa constantemente, sino que, de manera más crítica, dejan de recibir parches de seguridad cruciales. Esto convierte a los teléfonos en equipos vulnerables a ciberataques, robo de información y malware.
Según la compañía, este es un proceso de revisión anual para concentrar recursos en tecnologías más modernas y seguras. Antes de que el servicio sea suspendido, WhatsApp notificará a los usuarios afectados con antelación dentro de la aplicación, dándoles tiempo para realizar copias de seguridad y migrar a un dispositivo compatible. La medida subraya la importancia de mantener los dispositivos actualizados no solo para acceder a nuevas características, sino para proteger la privacidad y la seguridad de los datos personales.












