Esta prudencia, según se sugiere, podría estar influenciada por la experiencia personal del CEO Tim Cook con un diagnóstico médico erróneo en el pasado. En línea con esta filosofía, Apple enfatiza constantemente que las mediciones del reloj no deben considerarse un diagnóstico médico, sino más bien una alerta temprana que motive al usuario a consultar a un profesional de la salud. Además de la hipertensión, el Series 11 incorpora sensores para medir el oxígeno en sangre (SpO₂) y detectar la apnea del sueño, ampliando su capacidad para ofrecer un panorama más completo del bienestar del usuario. Estas características, junto con una batería mejorada que ofrece hasta 36 horas de autonomía en modo de bajo consumo, consolidan al Apple Watch como un dispositivo líder en el seguimiento de la salud y el estado físico.