Esta suciedad compactada impide que los pines del cable hagan un contacto adecuado.

La solución es una limpieza cuidadosa, utilizando herramientas no conductoras como un palillo de dientes de madera o bastoncillos planos que no suelten pelusa, evitando siempre objetos metálicos o líquidos que puedan dañar los componentes internos.

Por otro lado, la lentitud del dispositivo suele estar relacionada con la acumulación de datos temporales.

Apple ofrece varias formas de gestionar esto.

Para navegadores como Safari, se puede borrar el historial y los datos de sitios web directamente desde la app de Configuración. Para aplicaciones que no ofrecen una opción interna de limpieza, iOS 26 permite “descargar la app”, lo que libera espacio eliminando la aplicación pero conservando los datos del usuario, o “eliminarla” por completo para una limpieza profunda. Adicionalmente, una de las soluciones más efectivas y simples es reiniciar el iPhone periódicamente, ya que este proceso limpia la memoria caché del sistema y puede mejorar significativamente el rendimiento general.