Esto lo hace extremadamente eficaz en entornos urbanos densamente poblados, aeropuertos o centros comerciales, donde la probabilidad de que haya un dispositivo Apple cerca es alta.

Se ha demostrado útil para encontrar objetos perdidos como llaves, carteras o maletas.

Sin embargo, esta misma tecnología lo hace menos fiable en zonas remotas o con poca gente, como en el campo, donde un objeto o mascota podría perderse sin que ningún dispositivo pase cerca para actualizar su ubicación.

Apple desaconseja su uso para rastrear personas o mascotas, en parte por estas limitaciones y por cuestiones de privacidad, ya que los sistemas operativos modernos, incluido Android, están diseñados para alertar a los usuarios si un AirTag desconocido los está siguiendo. Más allá de su función principal, el AirTag ha adquirido un estatus de objeto de colección. En Japón, Apple ha lanzado ediciones limitadas con grabados especiales, como animales del zodiaco o figuras tradicionales como el Daruma, que se regalan con la compra de un iPhone durante las promociones de Año Nuevo. Estos modelos exclusivos, con tiradas limitadas a decenas de miles de unidades, han generado un mercado de reventa donde su precio puede duplicarse o triplicarse, convirtiendo un dispositivo funcional en un codiciado artículo de colección.