Apostaría por un dispositivo más ancho y corto en su estado cerrado, con una pantalla externa de 5.49 pulgadas, similar en tamaño al iPhone 12 mini pero con mayor anchura que un iPhone 17 Pro Max. Al desplegarse, revelaría un panel interior de 7.8 pulgadas con una relación de aspecto de 1.43:1, idéntica a la de un iPad, lo que permitiría una experiencia de productividad superior al poder ejecutar dos aplicaciones completas lado a lado sin comprometer su interfaz. Se espera que la bisagra esté diseñada para eliminar casi por completo la "arruga" del pliegue, uno de los principales puntos débiles de los plegables actuales. Para potenciar este dispositivo, se rumora la inclusión del chip A20 Pro, fabricado en un proceso de 2 nanómetros, y una batería de alta densidad de casi 5,800 mAh para soportar el consumo de sus dos pantallas OLED de 120 Hz.
El sistema biométrico es una incógnita, con posibilidades que van desde un Touch ID en el botón lateral hasta un Face ID oculto bajo la pantalla. El software jugará un papel crucial, ya que se espera que iOS 27 introduzca una interfaz adaptada con funciones de multitarea avanzada, similares a las de iPadOS. Su precio estimado se situaría en torno a los 2,399 dólares, posicionándolo como un producto de lujo.








