Esta diversificación busca tanto atraer a nuevos usuarios como redefinir la experiencia en la gama alta.

El primer lanzamiento, previsto para la primavera, será un MacBook económico con un precio estimado entre 800 y 900 euros.

Este modelo estaría orientado a estudiantes y usuarios con necesidades básicas, como navegación y ofimática.

Para lograr este costo, utilizaría un chip de la serie A (A18 Pro), con un rendimiento similar al M1, en lugar de un procesador de la serie M. Su diseño sería compacto y ligero, con una pantalla de entre 12 y 13 pulgadas, posicionándose como una opción de entrada por debajo del MacBook Air. En el otro extremo del espectro, se espera para finales de 2026 o principios de 2027 el primer MacBook Pro táctil. Este dispositivo representaría un punto de inflexión, incorporando un panel con tecnología Tandem-OLED, similar a la de los iPad Pro más recientes, que ofrecería una calidad de imagen superior y capacidades táctiles. Se rumora que estaría impulsado por el futuro chip M6, el primero de Apple fabricado en un proceso de 2 nanómetros. Estos lanzamientos forman parte de la estrategia de Apple para enfrentar la crisis global de memorias RAM, que amenaza con encarecer los componentes y frenar las ventas de portátiles en 2026.