El sector automotriz de Puebla enfrenta un desafío crítico para evitar aranceles en sus exportaciones a Estados Unidos: cumplir con las estrictas reglas de origen del T-MEC. Esta normativa ha provocado que el 50% de las 400 empresas automotrices del estado hayan dejado de exportar a su principal mercado, afectando la producción y frenando nuevas inversiones. De acuerdo con Carlos Sosa Spínola, presidente de Canacintra en Puebla, las compañías luchan por cumplir con los tres criterios clave del tratado para que sus productos ingresen libres de aranceles. Estos son el Valor de Contenido Regional (75% de los insumos de la región), el Contenido de Acero y Aluminio (70% de la región) y el Valor de Contenido Laboral (salarios superiores a 294 pesos). El incumplimiento de estas reglas obliga a las empresas a pagar aranceles, lo que reduce su competitividad.
Como resultado, muchas han tenido que reconfigurar sus procesos internos y buscar cadenas de suministro con proveedores locales para alcanzar los porcentajes requeridos.
La situación, agravada por la incertidumbre generada durante el gobierno de Donald Trump, también provocó que al menos seis compañías de origen alemán, español y nacional pausaran sus planes de inversión en la región. A pesar de estos retos, el sector de autopartes sigue siendo vital para la economía poblana, aunque la dependencia de las exportaciones a Estados Unidos sigue siendo un factor de vulnerabilidad.
En resumenLa mitad de las empresas automotrices de Puebla ha detenido sus exportaciones a Estados Unidos por no poder cumplir las reglas de origen del T-MEC. La exigencia de un alto contenido regional de insumos actúa como una barrera arancelaria, obligando a las empresas a reestructurar sus cadenas de suministro y frenando la inversión en uno de los polos industriales más importantes de México.