El gobierno de México ha propuesto un ambicioso plan de protección industrial que incluye la imposición de aranceles de hasta el 50% a más de 1,400 productos, principalmente de países asiáticos sin tratado comercial, para defender el empleo y la industria nacional. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, justificó la medida como un “escudo” necesario ante el creciente déficit comercial con naciones como China, Corea del Sur e India, el cual, afirmó, se disparó un 83% entre 2020 y 2024. Esta balanza comercial desfavorable, según el funcionario, ya ha costado 130,000 empleos en los sectores textil y de calzado, y advirtió que, de mantenerse la tendencia, “la industria automotriz podría estar en riesgo, del orden de 320,000 empleos”. La propuesta, incluida en el Paquete Económico 2026, busca aplicar las tasas máximas permitidas por la Organización Mundial del Comercio (OMC) a 1,463 fracciones arancelarias de 17 sectores estratégicos.
El gobierno ha iniciado un proceso de consultas con los países que podrían ser afectados para exponer sus argumentos.
La reacción de la industria ha sido mixta. Mientras algunos sectores como el de autopartes ven con buenos ojos la protección frente a la competencia asiática, otros, como los distribuidores de automóviles, han mostrado preocupación. Antonio Moisés Morales, presidente de la AMDA en Chihuahua, declaró que “nuestro país está abierto al comercio” y que la medida afectará a China, uno de los principales exportadores de vehículos a México, lo que podría repercutir en los precios. Por su parte, la automotriz china Great Wall Motor (GWM) reafirmó su compromiso a largo plazo con México, asegurando que sus planes de inversión se mantienen firmes independientemente del resultado del proceso arancelario.
En resumenMéxico está adoptando una postura comercial más proteccionista hacia Asia, utilizando aranceles como herramienta principal para contrarrestar un déficit comercial creciente y proteger cientos de miles de empleos en industrias estratégicas como la automotriz, en una de las políticas comerciales más significativas de la nueva administración.