Un informe de la calificadora Moody's ha revelado que la tasa arancelaria efectiva que Estados Unidos aplica a las exportaciones mexicanas se sitúa en un 7.5%, una cifra notablemente inferior al 13.4% que se había proyectado en agosto. Esta reducción se atribuye al alto grado de cumplimiento de las reglas de origen estipuladas en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Según el análisis, casi el 85% de las exportaciones mexicanas ingresan al mercado estadounidense bajo las condiciones preferenciales del T-MEC, superando con creces las estimaciones iniciales que rondaban el 60%. Este alto nivel de adhesión al tratado ha servido como un escudo protector contra los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), relacionados con la migración y el fentanilo. Gracias a esto, México mantiene una posición competitiva frente a otros socios comerciales de Estados Unidos, como la Unión Europea, Corea del Sur y Japón, que enfrentan tasas más altas.
El informe de Moody's también incorpora el impacto de nuevos aranceles sobre productos farmacéuticos, madera y muebles, aunque señala que su efecto es marginal.
La agencia anticipa que la próxima prueba clave será la revisión del T-MEC, y no descarta que Trump pueda aumentar ligeramente los aranceles para ganar influencia en las negociaciones, lo que podría elevar la tasa efectiva a un 9%, un nivel que seguiría siendo competitivo.
En resumenEl informe de Moody's ofrece una perspectiva basada en datos que demuestra la eficacia del T-MEC como un amortiguador contra la volatilidad arancelaria. A pesar de la retórica proteccionista, el marco del tratado está protegiendo a la mayoría de las exportaciones mexicanas, consolidando su valor estratégico para la economía nacional.