En un intento por mitigar las tensiones comerciales, los presidentes Donald Trump y Xi Jinping acordaron una tregua que contempla la reducción de aranceles estadounidenses sobre importaciones chinas. Este deshielo, aunque recibido con cautela, ha generado optimismo en los mercados y ha influido en la cotización de divisas como el peso mexicano. Tras una reunión en Corea del Sur, Washington acordó reducir los aranceles a las importaciones chinas del 57% al 47%, mientras que Pekín aceptó una pausa de un año en los controles a la exportación de tierras raras. En otro acuerdo, Trump accedió a reducir en un 10% los aranceles a productos chinos relacionados con la crisis del fentanilo.
Estas medidas fueron calificadas por el presidente estadounidense como parte de una reunión "asombrosa" donde se resolverían "muchos problemas". El anuncio generó alivio entre los exportadores chinos, como los fabricantes de juguetes de la provincia de Zhejiang, quienes habían visto suspendidos hasta el 30% de sus pedidos a Estados Unidos debido a los elevados aranceles.
William Ying, vicepresidente de Shiwanxin Technology, expresó que, aunque no esperan un auge repentino, "la estabilidad en sí misma es positiva".
Sin embargo, otros exportadores se mostraron más cautelosos, señalando que la inestabilidad arancelaria del último año los ha llevado a buscar otros mercados, como Latinoamérica y Europa, y que nada garantiza que la tregua sea permanente.
En resumenLa tregua comercial entre EE. UU. y China, que incluye una reducción significativa de aranceles estadounidenses, ha proporcionado un alivio temporal y estabilidad a los mercados globales, beneficiando a los exportadores chinos e influyendo en las fluctuaciones cambiarias, aunque persiste la incertidumbre sobre la relación comercial a largo plazo.