El gobierno mexicano buscará un trato equitativo para las exportaciones de vehículos pesados en la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en 2026. La Secretaría de Economía, encabezada por Marcelo Ebrard, exigirá que se aplique un sistema de descuentos arancelarios similar al de los vehículos ligeros. La postura de México surge después de que el gobierno estadounidense impusiera aranceles del 25% a la importación de camiones medianos y pesados a mediados de octubre, una medida que afecta principalmente a la producción mexicana destinada a fabricantes estadounidenses. Ebrard argumentó que, dado que estos vehículos contienen aproximadamente un 60% de componentes de EE.
UU., la tasa arancelaria efectiva podría reducirse a menos del 10% si se aplicaran descuentos por contenido regional, como lo estipula el espíritu del tratado.
"Este tema será de alta prioridad para México durante las negociaciones", afirmó el secretario.
La industria de vehículos pesados en México ya enfrenta un panorama complicado. La Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) y la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) prevén una caída del 29% en las ventas para 2025. El presidente ejecutivo de la AMDA, Guillermo Rosales Zárate, explicó que el mercado alcanzó un punto máximo de ventas en 2024, lo que genera una base comparativa elevada y dificulta el crecimiento en el contexto actual de incertidumbre comercial.
En resumenAnte la imposición de aranceles por parte de EE. UU. a los camiones fabricados en México, el gobierno mexicano se prepara para negociar un esquema de descuentos basado en el contenido regional durante la revisión del T-MEC. La medida es crucial para proteger a una industria que ya enfrenta una contracción en sus ventas y una creciente incertidumbre.