El entorno de incertidumbre comercial, marcado por la política arancelaria de Estados Unidos y la próxima revisión del T-MEC, está provocando una parálisis en las decisiones de inversión y afectando las condiciones laborales en México. Empresarios de diversos sectores reportan la postergación de proyectos y la aplicación de paros técnicos como medidas para mitigar los riesgos de un mercado volátil. La falta de claridad sobre la aplicación y duración de los aranceles ha generado un clima de cautela que frena la actividad económica. El presidente de IPAC, Rodrigo Sánchez Espinosa, señaló que aunque la prórroga de aranceles evita un impacto inmediato, “prolonga la incertidumbre para las empresas”. Esta situación, según el abogado Óscar de la Vega, ha hecho que los paros técnicos sean cada vez más frecuentes entre las empresas formales como una consecuencia directa de la disminución de exportaciones. En la frontera, el impacto es especialmente severo; el Sindicato de la Industria Petroquímica reporta que de cinco mil contratistas en Altamira, solo quedan dos mil. La incertidumbre también influye en las negociaciones salariales.
Alfredo López Villarreal, presidente de Coparmex Coahuila Sureste, indicó que, ante un mercado “muy contraído”, no hay condiciones para ofrecer aumentos por encima de la inflación.
Pedro Haces, diputado federal, describió el panorama como “complejo”, afirmando que los aranceles unilaterales han frenado la inversión y reducido el personal en la industria maquiladora.
En resumenLa incertidumbre generada por los aranceles de EE.UU. y la revisión del T-MEC ha provocado que las empresas en México pospongan inversiones, apliquen paros técnicos y moderen los aumentos salariales. Este clima de cautela está frenando la actividad económica y afectando el empleo, especialmente en el sector industrial y maquilador.