Para hacer frente al desplome de precios provocado por la importación excesiva de azúcar, el gobierno federal mexicano actualizó los aranceles a este producto, fijando tasas que oscilan entre el 156% y el 210.44% por kilogramo. Esta medida busca frenar la caída de los precios internacionales y la sobreoferta que ha generado una severa crisis en el campo cañero del país. La decisión arancelaria fue una respuesta a la presión de los productores, quienes enfrentan pérdidas económicas significativas. Sin embargo, los líderes del sector consideran que la medida, aunque beneficiosa, es insuficiente para resolver la crisis inmediata. Arturo Herviz Reyes, de la Unidad Cañera Democrática, explicó que el decreto tendrá un impacto positivo, pero solo a partir de la siguiente cosecha. “Es una ayuda a mediano plazo, pero para la pérdida de ahorita no.
Por eso estamos aquí”, declaró.
Debido a esta situación, una comisión de productores, que representa a unos 165 mil cañeros de 15 estados, sostiene reuniones con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) para definir un plan de rescate urgente. La demanda central es un apoyo directo de 300 pesos por tonelada para compensar las pérdidas de la zafra 2024-2025.
Ruperto Ruiz Cortés, integrante de la comisión, señaló que “muchas familias cañeras están sin dinero, ya que se bajó mucho el precio del azúcar” debido a una importación que, a su juicio, fue innecesaria.
En resumenEl gobierno mexicano ha implementado una barrera arancelaria significativa para proteger a la industria azucarera nacional. No obstante, los productores cañeros argumentan que esta acción es tardía para mitigar la crisis actual y exigen un plan de rescate económico inmediato para sobrevivir a las pérdidas ya sufridas.