Las declaraciones y medidas proteccionistas han provocado una aversión generalizada al riesgo, con efectos que se extienden más allá de las bolsas de valores tradicionales, impactando severamente al volátil mercado de las criptomonedas. Un punto de inflexión se registró el 10 de octubre, cuando declaraciones del presidente Donald Trump sobre la imposición de aranceles adicionales del 100% a las importaciones chinas avivaron el temor a una nueva guerra comercial. Aunque posteriormente retiró la amenaza, el anuncio desencadenó una venta masiva de activos de riesgo. Ese día, el mercado de criptomonedas experimentó una liquidación récord de 19,370 millones de dólares en posiciones apalancadas en un solo día.

Este evento marcó el inicio del desplome del bitcoin, que desde su máximo a principios de octubre ha perdido más del 33% de su valor, cayendo a su nivel más bajo desde abril. Analistas como Danni Hewson de AJ Bell señalan que el precio de la criptomoneda está “fuertemente influenciado por el sentimiento del mercado” y que, en una venta masiva, los inversores ansiosos “exacerban la caída”. La situación evidencia cómo las disputas arancelarias entre las dos mayores economías del mundo pueden generar ondas de choque que desestabilizan incluso a los mercados de activos digitales, borrando miles de millones de dólares en valor en cuestión de horas.