Esta medida busca combatir el contrabando y la competencia desleal que afecta a sectores productivos nacionales como el textil y el del calzado. El titular de la dependencia, Marcelo Ebrard, fue contundente al señalar la determinación del gobierno. “Todavía tenemos muchos pendientes, porque sigue habiendo muchos inmuebles donde se venden cosas que no son legales y vamos a aplicar extinción de dominio, llueva, truene o relampaguee”, afirmó durante la presentación del Plan de Impulso al Sector Textil y de Calzado.

Ebrard argumentó que sin medidas firmes, las empresas infractoras no enfrentan un costo real por sus actividades ilícitas.

La estrategia se enmarca en una política industrial que busca ser más “agresiva”, utilizando herramientas como los aranceles para contrarrestar prácticas comerciales desleales, como la venta de productos por debajo de su costo de inventario para ganar mercado. Esta postura se alinea con el objetivo de fortalecer la producción nacional y asegurar que las empresas que operan en México compitan en igualdad de condiciones, protegiendo así la economía formal y los empleos que esta genera.