La US Chamber of Commerce y The Association For Manufacturing Technology (AMT) advirtieron que estos aranceles, el doble para el acero y cinco veces mayor para el aluminio que los de 2018, están causando un daño directo. Según la AMT, aunque los aranceles de 2018 impulsaron mil empleos en acerías, “provocaron la pérdida de 75 mil empleos en el sector manufacturero debido al aumento de los costos de los materiales”.
Actualmente no existen exenciones por país, afectando incluso a productos especializados que no se fabrican en Estados Unidos.
Esta política comercial también tiene un impacto negativo en México.
La incertidumbre y los costos adicionales hacen menos atractiva la compra de activos como los de Altos Hornos de México (AHMSA), cuya venta es crucial para la economía de Coahuila. El síndico del proceso de quiebra, Víctor Manuel Aguilera Gómez, señaló que los aranceles podrían afectar la venta de la siderúrgica. La crisis de AHMSA, que dejó de abastecer a sectores clave como el automotriz y la construcción, ha provocado alzas de hasta 18% en los precios del acero en el mercado nacional, obligando a México a depender más de importaciones asiáticas.











