Por otro lado, fabricantes chinos de camiones están acelerando sus planes de producción local por temor a mayores aranceles, que podrían llegar hasta un 50%. Sin embargo, un análisis de Urban Science LATAM sugiere que un arancel de esa magnitud podría no ser un freno definitivo. Eric Ramírez, director regional, estima que las empresas podrían absorber gran parte del costo, resultando en un aumento de precios de solo el 5% para el consumidor, dado que China tiene un exceso de producción de 3 millones de autos y necesita colocar esa capacidad ociosa.