Productores de caña de azúcar de 15 estados del país enfrentan una severa crisis económica debido al desplome de precios, provocado por lo que describen como una “importación excesiva de azúcar”. A pesar de que el gobierno federal actualizó recientemente los aranceles a la importación, los cañeros sostienen que la medida es insuficiente para compensar las pérdidas ya sufridas y exigen un plan de rescate urgente. Una comisión de productores se reunió con autoridades de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) para solicitar un apoyo directo de 300 pesos por tonelada de caña. Ruperto Ruiz Cortés, integrante de la comisión, explicó que “muchas familias cañeras están sin dinero, ya que se bajó mucho el precio del azúcar. Se derrumbó por la importación excesiva, sin necesidad de hacerlo”. El 10 de noviembre, el gobierno federal elevó los aranceles a la importación de azúcar a un rango de 156% a 210.44% por kilogramo, buscando frenar la caída de precios.
Sin embargo, los productores consideran que esta acción no resuelve el daño inmediato.
Arturo Herviz Reyes, de la Unidad Cañera Democrática, aclaró: “El decreto sí nos beneficia, pero a partir de la siguiente cosecha. Es una ayuda a mediano plazo, pero para la pérdida de ahorita no”.
La situación afecta a aproximadamente 165 mil productores en estados clave como Veracruz, Nayarit, Tabasco, Oaxaca y San Luis Potosí.
En resumenEl sector cañero mexicano atraviesa una crisis por la caída de precios atribuida a importaciones masivas. Aunque el gobierno aumentó los aranceles al azúcar importado, los productores afirman que la medida no compensa las pérdidas actuales y exigen a la Sader un plan de rescate inmediato con un apoyo de 300 pesos por tonelada para evitar el colapso de miles de familias.