La industria automotriz mexicana está perdiendo terreno en el mercado de Estados Unidos, su principal destino de exportación, debido a un entorno comercial desigual creado por las políticas arancelarias de la administración Trump. Mientras México enfrenta aranceles del 25% sobre una porción del valor de sus vehículos y estrictas reglas de origen del T-MEC, otros países competidores como Reino Unido, la Unión Europea y Corea del Sur gozan de tarifas preferenciales más bajas, lo que les ha permitido aumentar su participación. Según cifras del Departamento de Comercio estadounidense, las exportaciones de vehículos de México a EE.
UU. cayeron un 10.5% en agosto, en contraste con el crecimiento de países como Brasil, India y Tailandia.
Rogelio Garza, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), explicó que aunque el arancel del 25% se aplica solo al 40% del valor del vehículo, la ventaja no es suficiente para compensar las exigentes reglas de origen del T-MEC. Esta situación ha llevado a que el Senado de EE.
UU. cite a los CEO de Ford, GM y Stellantis para una audiencia sobre la asequibilidad de los vehículos, donde los aranceles son un tema central.
El senador Ted Cruz culpó a “las onerosas tecnologías impuestas por el gobierno y a las regulaciones medioambientales radicales” por el aumento de precios.
En resumenEl sector automotriz de México enfrenta una desventaja competitiva en Estados Unidos, con una caída en sus exportaciones debido a que los aranceles del T-MEC son más altos que los aplicados a otros países. Esta situación ha provocado una pérdida de participación en el mercado estadounidense y ha generado un debate en el Congreso de EE. UU. sobre el impacto de las políticas comerciales en los precios de los vehículos.