La incertidumbre generada por las políticas arancelarias internacionales y las tensiones comerciales se ha convertido en un factor clave que frena el crecimiento económico y la inversión en México. Diversos actores, desde la presidenta Claudia Sheinbaum hasta líderes empresariales y encuestas del sector privado, coinciden en que este entorno volátil está afectando negativamente la confianza y las decisiones de negocio. La presidenta Sheinbaum reconoció que México no registró “tanto crecimiento” económico este año, atribuyendo la desaceleración a factores internacionales como “la situación de aranceles internacionales” y la caída de la demanda en Estados Unidos.
Esta percepción es compartida por el sector privado.
Una encuesta de HSBC reveló que el 34% de las empresas en México anticipa impactos negativos por la incertidumbre arancelaria, un porcentaje superior al promedio global del 24%. En Coahuila, líderes empresariales como el presidente de IPAC, Rodrigo Sánchez Espinosa, y el secretario de Fomento Económico de Ramos Arizpe, Jacobo Zertuche, señalaron que la amenaza de aranceles ha impactado el ritmo de las inversiones y provocado paros técnicos en la industria. En Reynosa, la CANACO reportó que los aranceles han inhibido el crecimiento de nuevas empresas, contribuyendo a que las ventas del Buen Fin quedaran por debajo de las expectativas.
En resumenLa incertidumbre sobre las políticas arancelarias globales es un lastre para la economía mexicana, afectando la confianza empresarial y frenando la inversión. Tanto el gobierno como el sector privado reconocen que esta volatilidad ha contribuido a una desaceleración económica y ha obligado a las empresas a operar con mayor cautela, impactando la generación de empleos y el crecimiento regional.