Curiosamente, este reacomodo comercial ha beneficiado la balanza comercial estadounidense.

Un análisis señala que el presidente Donald Trump logró reducir el déficit comercial con México en un 24%, en parte porque las importaciones mexicanas aumentaron un 9.2% “pagando aranceles a pesar del T-MEC”.

La profunda interdependencia económica, cimentada desde el TLCAN, ha hecho que las cadenas de suministro de ambos países estén cada vez más entrelazadas. Alfonso Muñoz, economista de la consultora De la Calle Madrazo Mancera, señaló que “hay una altísima complementariedad de las economías”, impulsada por la proximidad, la logística y la mano de obra calificada en México.