El nuevo esquema arancelario, publicado el 10 de noviembre, establece tasas que varían entre 156% y 210.44% por kilogramo, dependiendo del tipo de producto.
Afecta al azúcar líquida refinada, azúcar invertido, productos de remolacha con alto contenido de azúcar y jarabes aromatizados o con colorantes. Esta acción proteccionista es una respuesta directa a las demandas de los productores, quienes han realizado bloqueos y protestas, incluyendo una manifestación de más de 30 horas frente a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader). A pesar de la medida, los líderes cañeros sostienen que, si bien el decreto beneficia a mediano plazo, no resuelve las pérdidas económicas inmediatas de la zafra actual. Arturo Herviz Reyes, de la Unidad Cañera Democrática, explicó: “El decreto sí nos beneficia, pero a partir de la siguiente cosecha. Es una ayuda a mediano plazo, pero para la pérdida de ahorita no”. Por ello, una comisión de productores de 15 estados cañeros, que representan a 165 mil familias, continúa en negociaciones con la Sader para obtener un apoyo directo de 300 pesos por tonelada que compense las pérdidas ya sufridas.











