Diversos analistas y organismos empresariales advierten que este clima está llevando a la economía a una "recesión de inversión". El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp) señaló que la política arancelaria de Estados Unidos y la mayor competencia de productos asiáticos ya inciden negativamente en la manufactura mexicana, que se contrajo 1.3% en el tercer trimestre. Por su parte, Ernesto Revilla, economista en jefe para Latinoamérica de Citi, fue más allá al afirmar que las reformas institucionales y la incertidumbre han castigado la Inversión Fija Bruta al punto de llevarla a un terreno recesivo, con 12 caídas anuales consecutivas hasta agosto. "México se encuentra en un momento de recesión para la inversión (...) y ese es el principal lastre que jala hacia abajo el pronóstico del crecimiento", declaró Revilla. Esta percepción es reforzada por una encuesta de HSBC, la cual revela que, debido a la incertidumbre comercial, el 88% de los negocios en México está buscando diversificar sus cadenas de suministro. Economistas de BBVA México también atribuyen el menor dinamismo en la inversión en maquinaria y equipo al replanteamiento de estrategias empresariales ante la duda sobre el alcance y duración de los nuevos aranceles. En conjunto, estos análisis pintan un panorama donde la falta de claridad en las reglas comerciales está deteriorando la confianza y limitando la capacidad de crecimiento de la economía mexicana.