De hecho, ya se observan consecuencias directas, con General Motors redistribuyendo volúmenes de producción fuera de sus plantas en Silao y Ramos Arizpe, y Stellantis planeando mover parte de su manufactura a Estados Unidos. La presidenta Claudia Sheinbaum ha reconocido que los aranceles de Trump son una de las causas de las complicaciones económicas que enfrenta el país. La situación se agrava con la entrada en vigor de aranceles específicos del 10% a autobuses y del 25% a vehículos de carga media y pesada provenientes de México, lo que deteriora aún más las exportaciones automotrices nacionales.