El sector manufacturero es uno de los más afectados, con una disminución anual de 3.5 puntos en su confianza y nueve meses en terreno pesimista. El componente de inversión dentro de este sector se desplomó 7.6 puntos, reflejando la cautela de las empresas de exportación, particularmente las automotrices, ante los aranceles estadounidenses. La percepción sobre si es un buen momento para invertir también se deterioró en los sectores de construcción y comercio. De acuerdo con una encuesta del Banco de México, el 56% de los especialistas consultados considera que es un mal momento para realizar inversiones en el país.