Esta sinergia, posible gracias a la zona libre de aranceles del T-MEC, ha permitido mantener precios accesibles para los consumidores. La Asociación Americana de Concesionarios de Automóviles Internacionales (AIADA) respaldó esta postura, advirtiendo que nuevos aranceles podrían desatar una "crisis de asequibilidad", en un momento en que el precio promedio de un vehículo nuevo ya supera los 50,000 dólares. Según el Center for Automotive Research, los aranceles podrían costar a los fabricantes un promedio de 4,600 dólares adicionales por vehículo para 2027, poniendo en riesgo millones de ventas.