La preocupación es particularmente aguda en sectores que dependen de componentes importados. Arturo Rodríguez, presidente de la rama metalmecánica en Canacintra Puebla, señaló que los aranceles del 25% encarecen la producción y debilitan su posición frente a competidores de América del Norte, ya que no siempre es viable trasladar el costo total a los clientes. De manera similar, la Asociación Mexicana de la Industria del Juguete (AMIJU) alertó que el sector no es autosuficiente y depende en un 53.3% de insumos importados, principalmente plásticos, por lo que un arancel del 30% a juguetes y tarifas a plásticos afectará directamente su cadena productiva. El senador del PAN, Mario Vázquez, resumió la preocupación general al afirmar que “el arancel es un impuesto adicional que terminan pagando los ciudadanos cuando compran un producto”.