Así lo advirtió la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), señalando que esta incertidumbre comercial se suma a rezagos estructurales en infraestructura y energía. José Manuel Salazar Xirinachs, secretario ejecutivo de la Cepal, explicó que el crecimiento de alto valor en México está siendo frenado por “cuellos de botella críticos en la infraestructura, particularmente en electricidad y agua, además de la escasez de mano de obra calificada”. Estos factores, combinados con la incertidumbre generada por la política arancelaria estadounidense, ya han tenido un impacto negativo en los anuncios de inversión, tanto de empresas nacionales como extranjeras. La preocupación por el efecto de los aranceles es compartida por el sector empresarial. Marcelo Vázquez Tovar, de la ANIERM, mencionó que la “guerra arancelaria” ha frenado decisiones de inversión y ha afectado la planeación a largo plazo. A pesar de estos obstáculos, la Cepal destaca que el T-MEC sigue siendo una ventaja clave, ya que permite que las exportaciones mexicanas ingresen al mercado estadounidense sin aranceles, a diferencia de productos de otras regiones que enfrentan tarifas de hasta 15%. Gracias a esto, el organismo prevé que el valor de las exportaciones mexicanas de bienes crezca un 5% en 2025.

Sin embargo, la advertencia es clara: si no se atienden los rezagos internos y persiste la incertidumbre arancelaria, la inversión extranjera podría estancarse o reorientarse hacia otros países.