Estas medidas han frenado el avance de gigantes chinos como Temu y Shein en el mercado estadounidense, mientras que el sector tecnológico, aunque amenazado, ha obtenido un respiro temporal. Un informe de Statista y Semrush detalla cómo los aranceles encarecieron los costos para el 76% de los vendedores de Amazon y obligaron al 63% a subir los precios. El golpe más duro para las plataformas de ultra bajo costo como Temu y Shein fue la eliminación de la regla *de minimis*, que eximía de impuestos a productos de bajo valor. Como resultado, el tráfico a dominios asiáticos cayó un 25% y los usuarios activos mensuales de estas plataformas se desplomaron de un rango de 25-35 millones a menos de 10 millones. Este contexto ha beneficiado a competidores locales como Amazon, Walmart y Target, cuyo tráfico web aumentó, impulsando un sentimiento de “compra local” entre los consumidores estadounidenses.

En el sector tecnológico, la amenaza de aranceles de hasta el 125% sobre productos chinos generó un temor generalizado en empresas como Apple, que dependen de componentes fabricados en Asia. Sin embargo, se anunció una moratoria que aplaza la entrada en vigor de aranceles sobre semiconductores hasta mediados de 2027, lo que supone un alivio temporal para la industria y le otorga tiempo para ajustar sus cadenas de suministro.