La relación entre la imposición de aranceles y el comportamiento de la inflación se ha convertido en un tema central de análisis económico a principios de 2026. La implementación de nuevas tarifas, tanto en México como en Estados Unidos, ha generado pronósticos divergentes sobre su impacto real en los precios al consumidor y en las decisiones de política monetaria. Por un lado, existe la visión de que el aumento de aranceles, como los aplicados por México a productos de China y otros países, provocará un repunte inflacionario. Analistas de Banamex y el propio Banco de México han reconocido que estas medidas impactarán transitoriamente la inflación, especialmente en el componente de mercancías, lo que podría llevar al banco central a pausar su ciclo de recortes a la tasa de interés. La Secretaría de Hacienda, sin embargo, proyecta un efecto más limitado, de solo 0.2 puntos porcentuales. Esta perspectiva se alinea con advertencias de economistas sobre las políticas de Donald Trump, quienes señalaron que podrían elevar los precios para los consumidores.
Por otro lado, estudios recientes presentados en la conferencia ASSA 2026 y reportados por el Wall Street Journal cuestionan esta correlación directa.
Dichos análisis sugieren que el efecto de los aranceles en los precios ha sido limitado o incluso inverso, ya que tienden a afectar negativamente la demanda, enfriando el consumo y moderando así la inflación. Esta visión postula que, aunque los aranceles generan incertidumbre y debilitan al dólar, su capacidad para disparar la inflación ha sido sobrestimada, al menos en el contexto económico reciente.
Este debate subraya la complejidad del fenómeno, donde los aranceles no solo actúan como un factor de costo, sino también como un depresor de la actividad económica, generando un equilibrio delicado que los bancos centrales deben monitorear cuidadosamente.
En resumenEl impacto de los aranceles en la inflación es un tema de debate en 2026. Mientras algunos analistas y el Banco de México prevén un aumento transitorio de precios que podría frenar la baja de tasas de interés, otros estudios sugieren que los aranceles podrían moderar la inflación al reducir la demanda del consumidor.