Anticipando un posible fallo en contra del gobierno, más de 1,000 empresas, incluyendo gigantes como Costco, Reebok, Peloton, Xerox y Goodyear, han comenzado a presentar demandas preventivas ante el Tribunal de Comercio Internacional. El objetivo de estas acciones legales es recuperar el dinero pagado en aranceles, que hasta diciembre ascendía a más de 133,500 millones de dólares.

Los demandantes argumentan que si la Suprema Corte anula los aranceles, los cobros realizados habrían sido ilegales desde el principio, lo que les daría derecho a un reembolso. Dado que es poco probable que la administración Trump devuelva el dinero de forma automática, las empresas han optado por la vía judicial para asegurar su reclamo. Los casos se encuentran actualmente en suspenso, a la espera de la decisión de la Suprema Corte, que podría emitirse tan pronto como este viernes. Un fallo a favor de las empresas no solo representaría un revés para la política comercial de Trump, sino que también sentaría un precedente sobre los límites del poder presidencial en materia de comercio exterior y abriría la puerta a un masivo retorno de fondos al sector privado.