Este notable avance posiciona al mercado accionario mexicano como un referente emergente clave para los inversionistas globales.

El principal indicador de la bolsa, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC), cerró el mes en 62,915.57 unidades, un nivel nunca antes visto en sus casi 47 años de historia. Este hito representó una ganancia mensual de 7.17%, la más alta para un mes de septiembre desde 2005, cuando el índice avanzó un 13.18%. A lo largo del mes, el IPC alcanzó 13 nuevos máximos históricos, consolidando una ganancia trimestral del 9.51% y un rendimiento acumulado en lo que va del año del 27.1%.

De acuerdo con analistas de Monex, este desempeño se enmarca en un contexto de mayor optimismo en los mercados emergentes, impulsado por la expectativa de progreso en las negociaciones comerciales con Estados Unidos y la visión positiva que mantienen los inversionistas globales sobre México. Enrique Covarrubias, director de Análisis Económico de Actinver, señaló que "en el mes, 23 de las 35 principales emisoras cerraron con ganancias". El optimismo prevaleció a pesar de cifras que apuntan a una menor actividad económica local, lo que demuestra la confianza externa en el mercado mexicano. Este sólido desempeño del IPC, que en dólares rentó un 9%, subraya la fortaleza y el atractivo de la bolsa mexicana en un entorno financiero global complejo.