Las acciones de Ferrari sufrieron una caída histórica en las bolsas de Nueva York y Milán, marcando su peor jornada bursátil desde su salida a bolsa. El desplome fue una reacción directa de los inversionistas a las nuevas previsiones financieras a largo plazo de la compañía, que no cumplieron con las expectativas del mercado. En la Bolsa de Nueva York, los títulos del fabricante de automóviles de lujo cayeron casi un 15%, cerrando en poco más de 407 dólares, mientras que en Milán la pérdida superó el 14%, situando la acción en unos 357.60 euros. La caída masiva, que eliminó 13,500 millones de euros de su capitalización de mercado, fue provocada por los anuncios realizados durante su evento Capital Markets Day. Ferrari proyectó ingresos de alrededor de 9,000 millones de euros para 2030, una cifra que, aunque superior a la actual, fue considerada decepcionante. El analista de RBC Capital, Tom Narayan, señaló que la estimación estuvo muy por debajo de la tasa de crecimiento que la propia Ferrari había proyectado en 2022, mientras que analistas de Citi indicaron que la nueva guía estaba por debajo de sus peores pronósticos. La firma CFRA rebajó la calificación de las acciones a "venta".
Adicionalmente, Ferrari redujo sus planes de electrificación, apuntando a que solo el 20% de su línea de modelos será totalmente eléctrica para 2030, una reducción desde el objetivo anterior del 40%.
El CEO, Benedetto Vigna, defendió las previsiones declarando: "No podemos comprometernos con algo que no podemos lograr".
En resumenLas acciones de Ferrari se desplomaron casi un 15% en un día histórico, tras presentar objetivos financieros para 2030 que decepcionaron a los analistas. La compañía también redujo sus metas de producción de vehículos eléctricos, lo que agravó la preocupación de los inversionistas.