Los principales índices bursátiles de Estados Unidos registraron su mayor caída porcentual en cinco meses, luego de que el presidente Donald Trump amenazara con una imposición masiva de aranceles a los productos chinos, desatando una venta generalizada en los mercados. La jornada del viernes 10 de octubre se tornó negativa para los mercados estadounidenses después de que Donald Trump, a través de la red social Truth Social, anunciara que consideraba un "enorme" aumento de aranceles del 100% sobre las importaciones chinas a partir del 1 de noviembre, además de controles a la exportación de software crítico. Esta declaración, que tomó por sorpresa a los inversionistas, provocó un desplome inmediato y borró las ganancias que se habían acumulado durante la semana.
El Promedio Industrial Dow Jones cayó un 1.88% (873.58 puntos), el S&P 500 perdió un 2.71% (182.34 puntos) y el Nasdaq Composite, de alto componente tecnológico, fue el más afectado con un retroceso del 3.56% (820.20 puntos).
Varios reportes calificaron esta jornada como la peor en cinco meses para Wall Street.
La reacción refleja una aversión al riesgo generalizada, como señaló Ryan Detrick, estratega de Carson Group: "La segunda economía más grande y la primera economía más grande están discutiendo de nuevo, y estamos viendo una mentalidad de vender primero y preguntar después". El sector de semiconductores, medido por el índice Philadelphia SE, fue uno de los más castigados, evidenciando el temor a interrupciones en la cadena de suministro global, especialmente en industrias tecnológicas. La escalada verbal de Trump, quien también afirmó que ya no veía motivos para reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping, reavivó los temores de una guerra comercial prolongada con consecuencias impredecibles para la economía mundial.
En resumenLa amenaza de nuevos aranceles por parte de Donald Trump contra China provocó una reacción inmediata y severa en Wall Street, con los principales índices sufriendo su mayor caída en cinco meses, borrando las ganancias semanales y destacando la vulnerabilidad del mercado a las tensiones geopolíticas.