La publicación de datos sobre la inflación en Estados Unidos fue un factor clave que influyó en el comportamiento del tipo de cambio durante la semana. El informe, que resultó ligeramente por debajo de las expectativas, provocó que el peso mexicano revirtiera sus ganancias iniciales y cediera terreno frente al dólar. Varios reportes coincidieron en que el dato de inflación estadounidense fue el principal catalizador de los movimientos del mercado cambiario al cierre de la semana. Un informe detalló que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de EE.UU. subió un 0.3% en el último mes y un 3.0% en los últimos 12 meses, cifras que se ubicaron por debajo de las previsiones de los economistas encuestados por Reuters, quienes esperaban un 0.4% mensual y un 3.1% interanual. La reacción inicial del mercado fue mixta; el peso mexicano llegó a fortalecerse hasta las 18.3444 unidades por dólar tras conocerse el informe, pero no logró mantener el impulso.
Al final de la jornada del viernes, la moneda mexicana "retrocedió, revirtiendo sus ganancias iniciales" y cerró con una depreciación del 0.24%. Este comportamiento subraya la sensibilidad del peso a los indicadores económicos de su principal socio comercial.
La moderación en la inflación estadounidense, aunque positiva en principio, fue interpretada en un contexto de incertidumbre que llevó a los inversionistas a reajustar posiciones, deteniendo el avance que la divisa nacional había mostrado en días previos.
En resumenEl dato de inflación en Estados Unidos, aunque ligeramente menor a lo esperado, generó volatilidad en el mercado cambiario. El peso mexicano no pudo sostener sus ganancias iniciales y terminó la semana con una depreciación frente al dólar, demostrando su alta sensibilidad a los indicadores económicos estadounidenses.