Las acciones de Meta sufrieron su mayor caída diaria del año, desplomándose más de un 10%, después de que la compañía anunciara un aumento significativo en sus planes de gasto en inteligencia artificial. La reacción de los inversionistas refleja una creciente preocupación por el alto costo de la carrera tecnológica, a pesar de los sólidos ingresos de la empresa. La caída bursátil se produjo tras la publicación de los resultados financieros del último trimestre, que, si bien mostraron ingresos sólidos por 51,240 millones de dólares, fueron opacados por el anuncio de que Meta prevé destinar entre 70,000 y 72,000 millones de dólares en gastos de capital durante 2025. Una parte importante de este presupuesto se dirigirá al desarrollo de su nueva división, Superintelligence Labs. El desplome representó una pérdida de 25,000 millones de dólares en el patrimonio de su fundador, Mark Zuckerberg. Durante la presentación de resultados, Zuckerberg defendió la estrategia de inversión como necesaria para mantener la competitividad.
“Es bastante pronto, pero creo que ya estamos viendo los frutos en nuestro negocio principal”, afirmó, y agregó: “queremos asegurarnos de no estar invirtiendo de menos”.
Sin embargo, el mensaje de los inversionistas fue claro: el entusiasmo por la inteligencia artificial no elimina la preocupación por los costos. La fuerte caída de Meta lastró a otros valores tecnológicos y al índice Nasdaq, evidenciando el escepticismo del mercado ante las masivas inversiones que están realizando los gigantes del sector para dominar la próxima generación de IA.
En resumenA pesar de reportar ingresos sólidos, Meta vio caer sus acciones más de un 10% debido al escepticismo de los inversionistas ante sus planes de aumentar masivamente el gasto en IA. La caída, que redujo el patrimonio de Mark Zuckerberg en 25,000 mdd, subraya la tensión del mercado entre el potencial a largo plazo de la IA y sus enormes costos inmediatos.