La incertidumbre sobre el futuro de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) fue un factor clave en la volatilidad de los mercados. Las posturas divididas entre los funcionarios del banco central y las declaraciones de su presidente, Jerome Powell, llevaron a los inversionistas a reducir sus expectativas de un recorte de tasas en diciembre, fortaleciendo al dólar y afectando a los activos de riesgo. La falta de consenso dentro de la Fed se ha convertido en una fuente de nerviosismo para los mercados. Mientras algunos miembros del banco central consideran que la inflación sigue siendo una amenaza, otros apuntan a señales de enfriamiento económico. Esta división se intensificó tras las declaraciones del presidente de la Fed, Jerome Powell, el 29 de octubre, quien mencionó que un recorte de la tasa de interés en diciembre “no está decidido”. Más recientemente, la gobernadora Lisa Cook afirmó que la inflación “va en la dirección adecuada, pero no lo suficientemente rápido”.
Estos mensajes contradictorios llevaron a los inversionistas a reducir sus apuestas por un nuevo recorte de tasas, lo que tuvo un efecto dominó en los mercados.
El dólar estadounidense se fortaleció por quinta sesión consecutiva, con su índice DXY alcanzando su nivel más alto desde abril. Esta fortaleza del dólar presionó a las monedas de economías emergentes, como el peso mexicano, que alcanzó su peor nivel en dos meses. A nivel local, el mercado espera que el Banco de México sí aplique un recorte de tasas esta semana, lo que podría ampliar la divergencia de políticas monetarias y añadir más presión al tipo de cambio.
En resumenLa falta de consenso dentro de la Reserva Federal y las declaraciones de Jerome Powell que ponen en duda un recorte de tasas en diciembre generaron incertidumbre en los mercados. Esto provocó una reevaluación de las expectativas, fortaleció al dólar y ejerció presión sobre el peso mexicano y otros activos de riesgo.