La fuerte dependencia de los mercados en un puñado de gigantes tecnológicos y el auge de la inteligencia artificial (IA) generaron una creciente preocupación entre los inversionistas. La venta masiva registrada en el Nasdaq subraya la fragilidad de las valoraciones actuales en un contexto de política monetaria más restrictiva. El repunte de los mercados en los últimos meses fue impulsado en gran medida por acciones relacionadas con la IA, llevando a empresas como Nvidia a superar valoraciones récord. Sin embargo, la corrección de esta semana refleja un cambio de tono, con los inversionistas cuestionando si estas valoraciones pueden sostenerse. Paul Nolte, estratega de mercado de Murphy & Sylvest, admitió que "las valoraciones siguen siendo motivo de preocupación a largo plazo". La debilidad del sector tecnológico fue el principal catalizador de las caídas en Wall Street.
El nerviosismo se extendió a los mercados asiáticos, que replicaron las pérdidas.
Este ajuste se produce en un escenario macroeconómico complejo. El impulso positivo de la IA apenas contrarresta vientos en contra como la alta deuda pública y de los hogares en EE.UU., una inflación persistente y un crecimiento que se debilita. Un análisis señala que casi el 40% de la capitalización del mercado estadounidense se concentra en solo diez mega valores ligados a la IA, lo que implica que "no hay margen de error si el crecimiento de la IA se frena". La caída de estos gigantes arrastraría inevitablemente al resto del índice, activando un retroceso significativo en los mercados.
En resumenEl sector tecnológico y de IA, motor del reciente auge bursátil, enfrenta un escrutinio cada vez mayor por sus elevadas valoraciones. La reciente venta masiva refleja la preocupación de que estas cotizaciones sean insostenibles ante la incertidumbre económica y una política monetaria restrictiva.