Los principales índices de Wall Street, el S&P 500 y el Dow Jones, terminaron la semana en territorio negativo, reflejando la creciente aversión al riesgo entre los inversionistas. La incertidumbre económica y política en Estados Unidos pesó sobre el ánimo del mercado, llevando a ambos indicadores a acumular pérdidas significativas. El S&P 500, que agrupa a 500 de las mayores empresas de Estados Unidos, sufrió una caída semanal del 1.6%, finalizando sobre los 6,729 puntos. Por su parte, el Dow Jones de Industriales acumuló un retroceso del 1.5% en el mismo periodo. Aunque ambos índices lograron leves avances en la sesión del viernes, impulsados por la posibilidad de un acuerdo presupuestario en el Senado para reabrir el gobierno, esto no fue suficiente para revertir la tendencia negativa de la semana.
Los analistas atribuyen estas pérdidas a una combinación de factores.
En primer lugar, la extensión del cierre parcial del gobierno estadounidense, que ha privado al mercado de información económica crucial.
Además, los reportes trimestrales de empresas relevantes no lograron convencer a los inversionistas, sumándose a la presión vendedora. La falta de datos oficiales ha llevado a los mercados a depender de estimaciones privadas, como la de Challenger, Gray & Christmas, que calculó un disparo en los despidos en octubre, y la de la Universidad de Míchigan, que señaló que la confianza del consumidor se acerca a mínimos históricos.
En resumenEl S&P 500 y el Dow Jones registraron caídas semanales del 1.6% y 1.5% respectivamente, debido a la incertidumbre generada por el cierre del gobierno de EE. UU. y reportes corporativos poco convincentes.