El peso mexicano enfrenta presiones a finales de noviembre de 2025, debilitándose frente al dólar estadounidense debido a una combinación de factores económicos internos y la incertidumbre en la política monetaria de Estados Unidos. A pesar del retroceso, la divisa nacional ha mostrado resiliencia al mantenerse por debajo del umbral de los 18.50 pesos por dólar. La divisa nacional experimentó un desempeño negativo durante el fin de semana, cerrando la semana laboral con un ligero retroceso. Uno de los principales catalizadores internos fue la publicación de datos económicos débiles, específicamente la contracción del Producto Interno Bruto (PIB) de México en un 0.3% durante el tercer trimestre, según cifras del Inegi.
Esta caída, atribuida al débil desempeño del sector industrial, generó preocupación en los mercados y debilitó al peso.
A nivel externo, la fortaleza general del dólar estadounidense y la incertidumbre sobre la próxima decisión de política monetaria de la Reserva Federal (Fed) de EE.
UU. añadieron una presión adicional.
A pesar de este entorno adverso, los analistas consideran que la moneda ha mantenido una estabilidad relativa.
El tipo de cambio promedio se ubicó entre 18.37 y 18.48 pesos por dólar durante el periodo. El tipo de cambio FIX, determinado por Banxico y publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), se estableció en 18.4965 pesos para el lunes 24 de noviembre. En ventanillas bancarias, la cotización varió, con precios de venta que alcanzaron hasta 19.00 pesos en entidades como Afirme y Scotiabank, mientras que la compra se situó en rangos de 16.90 a 17.93 pesos.
En resumenEl peso se debilitó debido a la contracción del PIB de México en el tercer trimestre y a la incertidumbre sobre la política de la Reserva Federal de EE. UU. Sin embargo, logró mantenerse estable por debajo de los 18.50 pesos por dólar, reflejando un complejo panorama económico.