Esta estrategia, aunque impulsa la innovación, está generando inquietud entre los inversionistas por los altos niveles de apalancamiento.

En las últimas semanas, gigantes como Amazon recaudaron 15 mil millones de dólares en una emisión de bonos, Meta vendió bonos por 30 mil millones y Oracle por 18 mil millones, todos con una fuerte demanda. Este frenesí de endeudamiento responde a la necesidad de financiar enormes gastos de capital para la expansión en IA, con proyecciones de inversión global que podrían alcanzar los 1.3 billones de dólares para 2030, según UBS. Sin embargo, esta estrategia no está exenta de riesgos, y algunos inversionistas muestran preocupación.

El fondo de cobertura Saba Capital Management, por ejemplo, ha estado vendiendo swaps de incumplimiento crediticio vinculados a Oracle, Microsoft, Google y Amazon, apostando a que la salud financiera de estas empresas podría deteriorarse. La tendencia de inversión en IA no se limita al núcleo de Big Tech; minoristas como Walmart también están invirtiendo fuertemente, con más del 40% de su nuevo código de software basado en IA y automatizando sus centros de distribución. Lawrence Gillum, estratega de LPL Financial, advirtió: “creo que es conveniente contar con una compensación adicional para asumir este tipo de riesgo crediticio, independientemente del tamaño de estas empresas”.