Por un lado, la compañía se prepara para ser un actor central en las ventas de fin de año. Su evento de Black Friday y Cyber Monday, que se extenderá del 27 de noviembre al 1 de diciembre, ofrecerá descuentos de hasta el 50%, consolidando su liderazgo en el sector minorista digital y asegurando un fuerte flujo de ingresos a corto plazo.
Por otro lado, Amazon está realizando una apuesta a largo plazo que implica un riesgo financiero considerable.
Recientemente, la empresa recaudó 15 mil millones de dólares a través de una emisión de bonos, su primera en tres años, con el objetivo de financiar su expansión en inteligencia artificial. Esta medida es parte de una tendencia más amplia en la que las grandes tecnológicas están acumulando deuda para no quedarse atrás en la carrera de la IA.
Sin embargo, esta estrategia ha comenzado a inquietar a los inversionistas.
La noticia de la operación contribuyó a una venta de acciones tecnológicas y fondos como Saba Capital Management están apostando a que la salud financiera de Amazon podría deteriorarse, lo que refleja la creciente preocupación por su plan de financiamiento de IA a largo plazo.













